Una aclaraci贸n antes de comenzar
Esta nota expresa simplemente mi opini贸n personal. No pretendo ser due帽o de la verdad, ni convencer a nadie, ni entrar en debates o pol茅micas. Solo quiero compartir lo que pienso y las razones que fundamentan mi mirada.
La decisi贸n de que el GM Faustino Oro defienda el tablero n煤mero 1 de Argentina en la Olimp铆ada Mundial me parece acertada y quiero explicar por qu茅.
En primer lugar, Faustino est谩 cada vez m谩s acostumbrado a enfrentarse con jugadores de la 茅lite. Y hay algo que, para m铆, resulta especialmente importante: juega suelto frente a ellos. No parece impresionarse por los nombres, los t铆tulos ni los antecedentes de sus rivales. Se sienta frente al tablero dispuesto a jugar al ajedrez, confiando en sus propias posibilidades. En el primer tablero, donde aparecen algunos de los jugadores m谩s fuertes del mundo, esa actitud tiene un enorme valor.
Tambi茅n creo que ser铆a un error medir el verdadero nivel actual de Faustino exclusivamente por su Elo. Cuando hablamos de un jugador que est谩 creciendo a esta velocidad, el Elo necesariamente mira hacia atr谩s: refleja los resultados que ya obtuvo, mientras su nivel ajedrec铆stico contin煤a desarroll谩ndose. Por eso considero perfectamente posible que la fuerza real que tenga Faustino durante esta Olimp铆ada sea superior a la que indique su ranking en ese momento.
Hay adem谩s una cuesti贸n relacionada con los objetivos del equipo argentino. Independientemente del orden en que se coloquen los tableros, Argentina tendr谩 por delante selecciones extraordinariamente poderosas y, desde mi punto de vista, sus posibilidades de convertirse en campe贸n ol铆mpico son reducidas. Eso no significa, por supuesto, renunciar a competir por el mejor resultado posible. Todo lo contrario. Pero creo que permite mirar tambi茅n un poco m谩s lejos que una sola competencia.
Y all铆 aparece una raz贸n que para m铆 es fundamental.
Faustino Oro todav铆a est谩 recorriendo un camino que puede llevarlo extraordinariamente lejos. Sigue teniendo por delante la posibilidad de luchar alg煤n d铆a por el Campeonato Mundial absoluto y, a su edad, tampoco sabemos todav铆a d贸nde est谩 su techo hist贸rico.
¿Puede llegar a convertirse en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos? ¿Puede incluso aspirar a ser el mejor de la historia?
Hoy nadie puede responder seriamente esas preguntas. Pero precisamente por eso considero que hay que darle oportunidades.
Jugar el primer tablero de una Olimp铆ada significa enfrentarse con frecuencia a los grandes jugadores de cada selecci贸n, vivir situaciones de m谩xima exigencia y acumular una experiencia imposible de reproducir mediante el entrenamiento.
Por supuesto, el equipo argentino tiene que intentar obtener el mejor resultado posible. Pero al mismo tiempo tenemos delante a un joven argentino con una proyecci贸n absolutamente excepcional.
Si Faustino llegara alg煤n d铆a a disputar el t铆tulo mundial, a convertirse en campe贸n del mundo o incluso a pelear por un lugar entre los m谩s grandes de la historia del ajedrez, ser铆a una alegr铆a inmensa para el ajedrez argentino.
Por eso comparto la decisi贸n.
Que juegue. Que se enfrente con los mejores. Que acumule experiencia. Que tenga todas las oportunidades posibles para descubrir hasta d贸nde puede llegar.
Y despu茅s, como siempre, hablar谩 el tablero.
Faustino y una nueva generaci贸n del ajedrez argentino
Por otro lado, considero que los grandes logros de Faustino, tanto de manera directa como indirecta, pueden abrir puertas para toda una nueva generaci贸n de j贸venes ajedrecistas argentinos.
Hoy tenemos jugadores y jugadoras que se est谩n destacando y creciendo much铆simo, como Ilan Schnaider, Joaqu铆n Fiorito, Francisco Fiorito, Candela Francisco, Ernestina Adam, Jazm铆n Donda, y tantos otros que ser铆a imposible mencionar a todos en esta nota.
El impacto de Faustino puede trascender ampliamente sus propios resultados. Cada avance suyo genera atenci贸n sobre el ajedrez argentino, despierta inter茅s, acerca oportunidades y demuestra que desde nuestro pa铆s tambi茅n se puede aspirar a competir al m谩ximo nivel internacional.
Y hay algo m谩s que para m铆 es muy importante: me consta que Faustino sirve como motivaci贸n para muchos chicos y j贸venes que quieren dedicarse seriamente al ajedrez en Argentina.
Ver a un argentino avanzar, enfrentarse con los mejores del mundo y romper barreras que parec铆an lejanas permite que otros puedan pensar:
“Entonces es posible.”
Y a veces, para que aparezca una nueva generaci贸n de grandes jugadores, primero hace falta justamente eso: que alguien demuestre que el camino existe.
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